

El nombre de Teusaquillo, Thybzacá o Teusacá (en castellano),
era un “villorrio ubicado alrededor de una residencia de recreo del
Zipa a lado y lado de la quebrada de San Bruno, afluente del río
San Francisco, a la altura de la actual carrera 2ª con calle 13”:
La Plaza del Chorro de Quevedo.
Y el hoy barrio Teusaquillo fue en la época de la colonia un poblado de resguardo indígena llamado Pueblo Viejo, luego de la Independencia “desapareció” el resguardo y emergieron haciendas agrícolas y ganaderas.
Al lado y lado de los caminos de salida
de la ciudad: a Tunja y Zipaquira, se localizaron haciendas las quintas,
casas de recreo que dieron origen a los barrios: Teusaquillo, La Magdalena,
Santa Teresita, Palermo, Quesada
Mapa 1797
A la hacienda Teusaquillo, en tiempo de la colonia podía llegar el
Virrey paseando en su carroza”. Arboledas, cuerpos de agua, fauna
y flora animaron tardes de paseo y solaz, que luego fueron desapareciendo.
A principios del siglo XVII fue construid
a
la casa de La Magdalena se dice que en ella vivió por pocos días
del año de 1.610 el Apóstol de los negros, San pedro Claver.
Dado que la hípica esta muy de moda y del gusto de la clase alta,
Honorato Espinosa E. propietario de la Quinta de “La Magdalena”
construyó el hipódromo del mismo nombre que funcionó
desde finales del 1800 hasta bien entrados los años 1900, donde la
aristocracia bogotana exhibía lo último de la moda inglesa.
Carreras, exposiciones equinas y de
carruajes, obligaron a erigir en 1930 en la hacienda el Campí
n
el Hipódromo de Bogotá de la 53, se convirtió en un
importante centro social de su época. Para 1.951 se cerró
el hipódromo y la cadena internacional Sears se estableció
en este sitio, siendo el primer Centro Comercial de la ciudad. En su estacionamiento
se instaló un inmenso pino, que en época navideña era
centro de atracción. Sears se fue, y desde la década de los
90s se encuentra el Centro Comercial Galerías.
Pero no fue hasta principios de la
década de 1920 cuando se inició la construcción de
un amplio proyecto urbaníst
ico
destinado a la clase alta del país, y se decidió darle también
el nombre de Teusaquillo. Esta importante zona residencial fue inaugurada
en 1927 y con rapidez se consolidó como la más elegante y
contemporánea de la ciudad, todo un símbolo de los años
'30 y del florecimiento y desarrollo urbanístico que tuvo Bogotá
en el cumplimiento de su cuarto centenario.
En mayo de 1937 se inició la
construcción de la gran Ciudad Universitaria y que i
ncluía
el Estadio Alfonso López, estuvo completada en su totalidad para
1945. Además en 1938 se concluyó el Estadio Nemesio Camacho
en tierras de la Hacienda El Campín en la vieja Avenida de Cundínamarca.
En 1951, el Estadio fue reconstruido con una capacidad para 40.000 espectadores
y se consolidó como el escenario deportivo más importante
del país. En octubre de 1951 se emprendió la construcción
del Centro Urbano Antonio Nariño, que fue el primer gran multifamiliar
de clase media que tuvo la capital y el país, por su carácter
de parque residencial.
El amplio trazado de sus calles, permitió
a eminentes arquitectos nacionales y foráneos dotar de zonas
verdes, antejardines, separadores arbolados al pulmón urbano de la
ciudad. Varias tendencias arquitectónicas, especialmente las del
estilo Inglés, particularmente estilo victoriano. Son numerosos los
arquitectos que dejaron su impronta en estos barrios. Se destacan Casanovas
y Manneheim, Manuel de Bengoechea, Roberto Sicard, M. Gutterman, Otto Marmorek,
P. Studer, H. Grünbaum, Rafael Catelli, Rocha & Santander, Trujillo
Gómez y Martínez, Montoya Valenzuela, Gustavo Maldonado, y
Ospinas y Compañía.
La Localidad de Teusaquillo ha tenido
una urbanización bastante singular en el contexto de la historia
urbana de Bogotá, lo que la distingue del resto de la ciudad es la
urbanización
por barrios residenciales con proyectos arquitectónicos bastantes
coherentes, esta Localidad tiene la de mayor homogeneidad en sus barrios,
en medio de la variedad de estilos, los cuales fluctuaron entre los provenientes
de la Ciudad Jardín Inglesa y el modernismo, condiciones que nos
permiten mostrar a este espacio urbano como singular en la capital.
Igualmente, se introdujeron novedades en el amplio trazado de las calles y aparecen los parques y las zonas verdes integradas al desarrollo urbano. Es por ello que se pudo lograr cierta unidad en el conjunto de los barrios, el cual expresaba un mensaje de coherencia arquitectónica, donde cada casa expresaba un lenguaje diferente, marcando con ello una diferencia total con el resto de ciudad construida hasta entonces.
Hoy es la zona de ciudad con mayor
desarrollo urb
anístico
de conjuntos residenciales para estratos medio y medio alto de la ciudad,
y se han realizado varias edificaciones que sirven como recinto parta la
Hemeroteca Nacional, edificio de ciencias, biblioteca Virgilio Barco, entre
otros merecedores de premios internacionales. El herencia histórica
de la localidad se haya en numerosas edificaciones catalogadas como de interés
cultural y patrimonial, los famosos habitantes de otrora ya no viven.